En
nuestro país, ni la fuerte crisis ha podido frenar su
avance y, así, durante el 2006 se incrementó el
número de usuarios, llegando a los diez millones. Además,
diversos estudios han posibilitado conocer hábitos y
perfiles de los navegantes, los cuales dan cuenta de una naturalización
del uso del desarrollo tecnológico entre personas de
muy diferentes realidades.
Utilizar
Internet ya no es una actividad sólo de los jóvenes,
como lo prueba el hecho de que los usuarios de entre 30 y 60
años llegan a ser prácticamente la mitad del número
total de navegantes en nuestro medio. También se registra
una paridad entre los sexos en el uso de la red. Además,
se advierte el crecimiento de usuarios provenientes de sectores
de ingresos medios y medio bajos, gracias al abaratamiento de
los costos y a la difusión de cibercafés y locutorios.
Justamente, desde los espacios comerciales y laborales se han
multiplicado las conexiones, haciendo que el hogar deje de ser
el principal lugar de utilización de Internet.
Por
otra parte, el uso de Internet también se ve enriquecido.
Las principales actividades desarrolladas por los navegantes
argentinos en la red son la utilización del correo electrónico
y la búsqueda de información.
Justamente,
este último aspecto ha cobrado una notable importancia
durante el desarrollo de la guerra en Irak, ya que Internet
posibilitó la difusión de información,
complementando la brindada por diarios y cadenas televisivas.
Además, se multiplicó el número de visitantes
a las páginas Web que contienen los textos personales
de los reporteros de guerra o civiles afectados en Irak. Desde
estas páginas, llamadas webloggers, cientos de miles
de personas de todas partes del globo han seguido las impresiones
y los padecimientos que se registraban en Bagdad y otras localidades
donde el fuego arreciaba, contando con cientos de opciones.
La
relevancia cultural de Internet trasciende lo económico
y se vincula a una nueva manera de interactuar con la realidad.
Información, educación, servicios y entretenimientos
tienen su lugar en una red que une al mundo entero. La significación,
entonces, de que esta tecnología eche raíces cada
vez más profundas entre nosotros dista de ser menor y
da cuenta de cómo en la Argentina se insertan y desarrollan
las innovaciones tecnológicas.