En
medio de la profunda crisis que estamos viviendo puede parecer
un lujo hablar del rol de la tecnología de la información
(TI) en la empresa. Sin embargo, es importante comprender que
tiene un impacto vital en el futuro de una organización.
Por
ejemplo, para una empresa que quiere exportar y ser competitiva
en el mediano plazo, las funciones de relación con el
cliente pueden resultar más vitales que el contar con
una ventaja en precios por los movimientos en el tipo de cambio
e inflación. Responder oportuna y certeramente a una
fecha de entrega, teniendo presente los planes de producción
y el transporte, puede ser la diferencia entre ganar y perder
un negocio. Entonces, un sistema de información que permita
configurar el producto o servicio, obtener información
en línea sobre disponibilidades y logística, puede
ser tan crítico para competir en algunos mercados como
las decisiones financieras o de recursos humanos.
Otro
caso interesante se da cuando la demanda requiere que los canales
de contacto sean múltiples: oficina de representación,
central de llamadas y un sitio en Internet. La información
que fluye entre ellos debe ser consistente. Es decir, el punto
de venta debe poseer la misma información que la que
entrega la telefonista o la que se ve en el sitio web. Esto
cobra mayor relevancia aún cuando estos canales no sólo
entregan información, sino que también efectúan
transacciones.
Estrategias
El
desafío para las organizaciones, y que debe ser especialmente
tenido en cuenta por sus ejecutivos y dirigentes, es desarrollar
la capacidad de relacionar la tecnología con la estrategia
de la empresa en un entorno de lenguaje de negocios y no en
un entorno de lenguaje técnico. Esto no requiere de recursos
adicionales. La posible barrera en este sentido es el mito de
que para opinar sobre tecnología hay que dominar el "cómo"
— cómo se programa y funciona una computadora—,
cuando lo importante es dominar el "para qué"
sirve.
Una
encuesta realizada en Argentina entre 915 ejecutivos de más
de 200 empresas muestra el tamaño del desafío:
casi el 60% de los ejecutivos comerciales respondieron no conocer
las herramientas tecnológicas relacionadas con "Customer
Relationship Managment" -también conocido como CRM-
y su relación con el proceso de atención de clientes.
Y casi un 80% de ejecutivos del área de logística
declaró no conocer el concepto de "Supply Chain
Management". Estos resultados difieren con los registrados
en encuestas similares en Estados Unidos y Europa, donde cerca
de un 80% de 3.500 ejecutivos (no técnicos) de empresas
globales se declaró entusiasta usuario de sistemas de
información y aseguró conocer el consiguiente
impacto en la estrategia de la empresa.
La
burbuja y caída de las empresas puntocom ocultó
la consistente evolución del uso de informática
en tareas críticas de las empresas. Por ejemplo, es fácil
observar la penetración sostenida del uso de Internet
para procesos internos, con clientes y proveedores, y los ahorros
que ha generado. Es cierto que hubo una sobre valoración
del potencial de Internet, al punto tal que se llegó
a decir que las empresas tradicionales de "ladrillo y cemento"
iban camino al cementerio. Pero también es cierto que
un número considerable de servicios y herramientas tecnológicas
quedaron incorporados a la vida de la empresa como una revolución
silenciosa que ocurrió en paralelo a la fiebre Internet.
Los
tiempos de crisis son épocas de balances y cambios, pero
sobre todo de oportunidades. El contexto actual ha generado
una serie de ventajas para realizar inversiones en sistemas
de información que impulsen el crecimiento de los negocios
en el corto y mediano plazo. La primera ventaja es que los servicios
y herramientas de TI innovadores de fines de la década
del 90, incorporadas rápidamente por los "adoptadores
tempranos", allanaron el camino para conocer con mayor
profundidad dónde generan valor en la empresa, y la forma
más económica y de menor riesgo de incorporarla.
Una
segunda ventaja es que, como consecuencia de la devaluación,
en varios países de América latina contamos con
servicios de consultoría de alta calidad y a tarifas
muy bajas comparadas con los precios internacionales. Este punto
es importante porque tradicionalmente la consultoría
ha sido el componente más alto en un proyecto de TI.
El
talento argentino en el área de tecnología puede
ser utilizado para obtener el mayor beneficio de las herramientas
disponibles: diseño de planes estratégicos de
TI, servicios de implementación de sistemas globales,
administración global de aplicaciones, servicios de mejora
continua de sistemas, etc. Esto es más atractivo y tiene
más demanda que la programación de aplicaciones
diseñadas en los polos de desarrollo.
De
esta forma, las inversiones en tecnología que se decidan
hoy pueden ser más inteligentes, menos costosas y mejor
administradas. Más aún, deben estar pensadas como
elemento clave en el diseño del negocio competitivo de
estos nuevos tiempos.
Las
inversiones en TI han pasado de ser una responsabilidad del
área de sistemas a formar parte de la planificación
estratégica de la empresa, por el impacto, la función
y los beneficios que generan en las distintas unidades del negocio.
Para tomar las decisiones acertadas, el management debería
perfeccionar su conocimiento sobre las posibilidades que ofrece
la tecnología y cómo puede contribuir con el desarrollo
de su compañía.
Hoy
más que nunca, los ejecutivos argentinos deberían
ver en la tecnología un vehículo para mejorar
la administración de sus recursos y utilizarlos eficientemente
para alcanzar sus niveles de gestión planificados.
Planificación
de la demanda
La
forma en que planifican, responden y ejecutan en función
de las demandas de mercado es crucial para alcanzar las metas
corporativas. Por lo tanto, evaluar el grado de integración
de la cadena de valor puede ser un buen comienzo para definir
si se cuenta con un sistema informático que permita una
circulación eficiente de la información, de los
recursos y de los procesos.
¿Qué
herramientas se utilizan para realizar una planificación
de la demanda? ¿En qué medida están integrados
los proveedores en la gestión del negocio? ¿Dónde
reside el conocimiento sobre los clientes y cómo se comparte?
Las respuestas pueden contribuir a identificar oportunidades
de mejora e iniciar un proceso de cambio que genere una colaboración
más eficiente con ahorros sustanciales y cadenas más
flexibles.
En
la gestión de la cadena de valor, las soluciones de TI
pueden ser grandes aliadas de los ejecutivos de áreas
comerciales y de logística, optimizando el funcionamiento
de los procesos operacionales, mejorando la toma de decisiones,
reduciendo costos, y en consecuencia, generando un producto
o servicio más adecuado que permita aumentar las ventas.
La
tecnología disponible actualmente tiene abundancia de
funcionalidades y capacidades. La gran oportunidad para los
directivos de una empresa radica en el saber evaluar certeramente
qué tecnología informática requiere para
competir y ganar en el mercado, generando valor para sus empleados,
clientes, proveedores, socios y accionistas.
Eugenio
Pies
Director y Presidente de
SAP Región Sur
Diario Clarín, Económico, 16-03-03